Verdades con simpleza. La sabiduría de los Indios de Norte América.

Muchas veces un pensamiento, una palabra de sabiduría – son como pequeñas luces en nuestro camino, que nos van recordando aquello que en la rutina y prisas del día a día se nos va olvidando.

Hermosas verdades siempre expresadas con simpleza y una amable profundidad pertenecen a los Indios de Norte América. Los que con mayor claridad comprendían la íntima relación del hombre con la Madre Naturaleza…

1. Un buen hombre ve buenas señales.

2. Con el fin de poder escuchar a ti mismo, hacen falta días silenciosos.

3. Cuando descubres que estas montando un caballo muerto – baja.

4. El que calla, sabe el doble que un charlatán.

5. Hay muchas maneras de oler a un zorrillo.

6. “Es necesario” – solo para morir.

7. En primer lugar, mira las huellas de tus mocasines, antes de juzgar a los demás.

8. Tu tierra y tu hogar están ahí, donde te sientes bien.

9. Si tienes algo que decir – levántate, para que te vean.

10. No siempre tu enemigo – es un enemigo, y tu amigo – es un amigo.

11. No juzgues a una persona hasta que no camines dos lunas en sus mocasines.

12. Todo en el mundo – tiene su propia canción.

13. El niño – es un invitado en tu casa; aliméntalo, enséñale y déjale ir.

14. Una palabra bien dicha – es mejor que una hacha bien lanzada.

15. Incluso un pescado muerto puede ir con la corriente.

16. La vida fluye desde adentro hacia afuera. Siguiendo este pensamiento tu mismo te convertirás en la verdad.

17. El alma no tendrá un arcoíris, si no han habido lagrimas en los ojos.

18. No existe la muerte. Sólo hay una transición entre los mundos.

19. Habla con tus hijos cuando están comiendo; y lo dicho quedará con ellos incluso cuando te irás.

20. Cuando veas que una serpiente de cascabel se prepara para el golpe – golpea primero.

21. El hombre tiene que hacer sus propias flechas.

22. El hombre blanco tiene demasiados jefes.

23. Cuando atas un caballo a un poste, verdad que no esperas a que suba sus fuerzas..

24. Todo en la tierra tiene su propósito. Cada enfermedad – un medicamento que lo cura, y cada persona – un propósito.

25. La rana no bebe del estanque en el que vive.

26. Dime – y lo olvidaré; enséñame – y lo recordaré; llévame a practicarlo – y lo entenderé.

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