El respeto hacia tu pareja – la clave de una relación feliz

Siempre nos sorprende como las chicas jóvenes con tanta facilidad pueden en Internet, en los foros, en las redes sociales, describir a su pareja, sus defectos, sus errores y los momentos íntimos con tanto detalle. Por su puesto que todo esto se hace con buena intención, pero… ¿a dónde les lleva todo esto?

Lo mismo cuentan a sus amigas, madres, compartiendo los detalles de las broncas, peleas, la vida íntima, incluso con los compañeros de trabajo y gente que casi ni conoce.

Y mientras invierten su tiempo y energía en estos foros, contándolo a su amiga o su madre – la relación con su pareja no tiene oportunidad de mejorar. Porque no les dan esta oportunidad. El hombre siente todo esto y con su comportamiento y sus actos le ofrece nuevas oportunidades para seguir quejándose.

Hay que aprender a respetar a su pareja. Es algo importante en una relación sana. Si quejándose las cosas no se solucionan, ¿por qué no probar algo diferente?

Muchas mujeres dicen que sí, que le respetan a su pareja, pero es que él... A veces pensamos que hay respeto, sin darnos cuenta que realmente está ausente. A veces se encuentran en las redes sociales un montón de comentarios debajo de alguna imagen, algo parecido a un concurso de cual es el marido “más malo”, pero eso sí, todas ellas quieren encontrar una solución…

Si no hay lo más básico – el respeto, no puede haber nada bueno. Ni lealtad, ni confianza, ni armonía, ni evolución y crecimiento mutuo como pareja. Nada. Solo frustraciones, dolor y sufrimiento.

Y si por un momento nos imaginamos que ellos, nuestros hombres, hagan algo parecido: les describen a sus amigos nuestro cuerpo, sexualidad, carácter, costumbres… hablando negativamente… claro. Algo así como: “No está mal, pero claro, después de tres partos, tiene barriga, los pechos caídos. Le han aparecido arrugas. Y cuando ella come sopa, lo hace con mucho ruido. Por toda la casa puedes encontrar sus cosméticos. Y cuando tiene regla, está insoportable.” A que mujer le gustaría escuchar esto de su pareja. A nadie…

Entonces, a ellos tampoco les gusta. Aunque él no te oye cuando lo cuentas, ni te lee en los foros, esto no significa que no lo siente. Porque lo que llevamos dentro, nuestros pensamientos y sentimientos están escritos en nuestra cara y nuestros gestos. Y si estáis juntos muchos años, tenéis una conexión muy fuerte, y lo que le pasa a  uno influye al otro. Mientras tu te quejas – tu pareja siente una perdida de fuerzas sin motivo aparente. Esto puede llevarlo a sentir una inexplicable irritación y ,por su puesto, la desahogará contigo. ¿Dónde está la solución?

Parece mentira, pero nuestras abuelas sabían esto. A lo mejor por esto antes las parejas no se rompían con tanta facilidad¿¿…

A lo mejor desahogándote con tus amigas hace que te sientas mejor por un momento, pero en realidad no estas solucionando nada. ¿Qué sentido tiene este alivio temporal?

A veces, las consecuencias son peores: imagínate que le has contado a tu madre lo malo que es tu marido y luego tú y tu pareja al día siguiente hacéis las paces. Pero tu madre no olvidará tan fácilmente lo que le has contado, ni le perdonará. Y lo único a donde ha llevado esto – es estropear la relación entre tu pareja y tu madre.

Lo que pasa entre vosotros dos, tiene que ser para vosotros dos (siempre y cuando no hay maltrato, ¡Obvio!) Y a nadie más. Solo tu sabes sus puntos débiles y si quieres que en vuestra relación haya confianza y cariño, hay que aprender no solo a estar juntos, sino del mismo lado…!

Si vas a un psicólogo o un experto en relaciones – no le cuentas lo malo que es tu pareja, ni como él se comporta, ni sus defectos. Al verdadero experto esto no le interesa. Te preguntará sobre lo que sientes tu y tus acciones…

Las familias felices son aquellas que se respetan. Y lamentablemente son pocas hoy día. Y cuando vemos un matrimonio feliz, pensamos: “claro, ella tuvo suerte de encontrar a un buen hombre…” – ese es el secreto. ¡Pues NO! Todas las familias pasan por las dificultades y las crisis. Pero hay las que miran a si mismas y piensan que puedo estar haciendo mal y cómo lo puedo cambiar; y otras que señalan a su marido: “el malo aquí es él…”. Las primeras ganan a un hombre más fuerte y valiente y otras, a un hombre cada vez más malo y débil que regala más oportunidades para no ser respetado.

Y si le dices a esta mujer feliz, a esta misma que tuvo suerte de encontrar a un buen hombre – “claro, con un hombre así cualquiera sería feliz” – ella solo sonreirá en respuesta. Porque sabe todo aquello por lo que ha tenido que pasar y que aprender para crecer y ser felices juntos.

Y ten por seguro que todo empezó por el respeto hacía su pareja y autorespeto también, porque ella entiende – que ha sido ella quien le ha elegido para formar una familia.

El respeto es la base de una relación sin la cual, la relación no tiene oportunidad de sobrevivir. Y aun que encontramos muchas excusas tipo: “No hace nada para respetarle”, “primero que empiece él a respetarme”, “pero quien es él para respetarle” – todo esto son excusas para no cambiar Tu… Para empezar a respetar a tu pareja solo hacen falta las ganas.

Quieres tener una familia feliz?, entonces olvídate de tu orgullo y ego y aprende a ver en tu marido a una persona, sus cualidades, sus puntos fuertes. Cuenta solo las cosas buenas por las que puedes darle las gracias.

La mayoría de los hombres son buenos y con un gran potencial. Y lo que tu recibes de él tiene mucho que ver con que le das. Empieza a respetar y él te dará más oportunidades para seguir haciéndolo. ¡Eliges tu!  Piensa lo que quieres realmente. Tener razón y lastima de parte de los demás o una familia feliz y vivir en paz y armonía…

 

 

 

 

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